La torre funeraria de los antiguos nobles del Perú
En la región occidental de Lustani, en Perú, hay antiguas torres funerarias que originalmente fueron los lugares de entierro de los nobles y curacas más antiguos en el Imperio Inca. Estas tumbas de piedra —con base angular y redondeada— llamadas chullpa son las obras maestras de la Colla, alcanzando una altura de 12 metros y de forma cilíndrica. No solo encarnan el culto a los muertos por parte del pueblo Kolya, sino que también reflejan profundamente su cultura funeraria única.
El interior de estas tumbas suele albergar los restos de toda una familia, el ambiente cerrado y seco permite que los cadáveres se vayan momificando poco a poco. El difunto es enterrado en la posición de un feto, simbolizando el ciclo de la vida y el renacimiento, como si regresara al cuerpo de la madre. La única entrada a estas tumbas está orientada hacia el este, mirando hacia el sol, simbolizando una conexión con la Madre Tierra y la profunda creencia en el renacimiento.
La capa exterior de la torre está tallada con el motivo de un lagarto, que se considera un símbolo de vitalidad y resurrección debido a la regeneración de su cola cuando esta es cortada. Este talado simbólico demuestra aún más la comprensión única de los Kolya sobre la vida y la muerte.
A diferencia de las tumbas de los emperadores en China y las pirámides de los faraones en Egipto, en estas torres funerarias no se han encontrado tesoros de oro o plata. Por el contrario, a unos 50 metros de la torre, los arqueólogos encontraron decenas de vasijas de oro y plata. Esto demuestra que la tribu en ese momento tenía un alto sentido antirrobo y escondía hábilmente los objetos de valor en lugares discretos para evitar la infestación de ladrones de tumbas.